Desarrollo Urbano y Transporte

El Park Güell renueva su iluminación y amplía el wifi con una inversión de 10 millones para convertirse en un parque más seguro y conectado

El Park Güell afronta su transformación más ambiciosa de los últimos años. Esta semana han arrancado las obras de renovación del alumbrado y de la red wifi en el emblemático parque diseñado por Antoni Gaudí, una intervención que supondrá cambios visibles tanto para los barceloneses que lo visitan a diario como para los millones de turistas que cada año suben hasta el Carmel. El proyecto, enmarcado en el Plan Estratégico del Park Güell 2023-2027, cuenta con una inversión total de 10 millones de euros financiados íntegramente por Barcelona de Serveis Municipals (BSM), la empresa pública que gestiona el recinto.

Caminos más iluminados y seguros para el paseo nocturno

Uno de los cambios más perceptibles para quien pasea por el parque será la renovación completa del alumbrado. Los caminos principales, entre ellos el Camí de Dalt, el Passeig de les Palmeres y las escaleras que los comunican, recibirán nuevas luminarias diseñadas para integrarse en el entorno sin romper la estética del conjunto patrimonial. Lo mismo ocurrirá con los Jardins d’Àustria y la zona de juegos infantiles del carrer d’Olot.

En términos prácticos, esto significa que los vecinos del barrio del Carmel y de la Salut que utilizan el parque como zona de paseo al atardecer o en horario nocturno ganarán visibilidad y, con ella, una mayor sensación de seguridad. Las nuevas luminarias además consumen menos energía y tienen un impacto ambiental reducido, en línea con los objetivos de sostenibilidad que el consistorio se ha marcado para los espacios verdes de la ciudad.

La iluminación ornamental tampoco se queda atrás: la Sala Hipòstila y el Turó de les Tres Creus también serán objeto de mejora, lo que potenciará el valor escénico de dos de los rincones más fotografiados del recinto. A esto se suma la actualización del sistema de videovigilancia, una medida que refuerza la seguridad sin que el visitante tenga que notarla directamente.

Wifi en todo el parque: conectividad mientras se descansa entre pinos

El Park Güell ampliará y mejorará su cobertura wifi hasta cubrir la totalidad del recinto. Hoy en día la conexión es parcial y poco fiable en buena parte del parque. Con esta actuación, tanto residentes como visitantes podrán conectarse sin problemas mientras descansan, pasean o realizan actividades al aire libre. Para las familias con niños que usan el parque como extensión de su barrio, esta mejora facilita también el uso de aplicaciones de guía o de entretenimiento sin depender de los datos del móvil.

En paralelo, se restaurará la escalera que une el Passeig de les Palmeres con el Camí de Dalt, respetando la piedra original y ajustando la altura de los escalones para hacerlos más cómodos. Y el bar situado en el acceso del carrer d’Olot se renovará por completo, con un diseño más actual y una distribución funcional que mejore la experiencia de quienes hacen una parada en sus visitas al parque.

Todas estas actuaciones se ejecutarán por fases a lo largo de aproximadamente un año y medio, de manera que el parque permanezca abierto y las molestias sean mínimas. La inversión destinada a esta fase del proyecto asciende a 6 millones de euros.

El agua de lluvia, de nuevo al servicio del parque como Gaudí concibió

Más discreta pero igualmente relevante es la segunda gran línea de actuación que BSM tiene en marcha desde el pasado mes de marzo: la renovación integral del sistema de riego y la recuperación del ciclo del agua que el propio Gaudí ideó para el parque. El arquitecto diseñó el recinto con cisternas que recogían el agua de lluvia para reutilizarla. Décadas después, ese ingenio original volverá a funcionar.

Dos cisternas históricas, la de la Sala Hipòstila y la de la Pota d’Elefant, están siendo recuperadas. La primera servirá como canal de paso del agua, mientras que la segunda almacenará agua pluvial y la conectará directamente a la red de riego. El resultado es un parque que dependerá menos del suministro externo de agua en un contexto de sequía y cambio climático cada vez más exigente.

Además, se mejorará el drenaje general mediante la renovación de pavimentos y se duplicará el número de fuentes de agua potable, que pasará de cinco a diez. Tres de las nuevas fuentes se instalarán dentro del parque y dos en los accesos del carrer Sant Josep de la Muntanya y del Forat del Vent, puntos de entrada habituales para los vecinos del barrio. Este conjunto de obras estará listo a finales de 2027 y tiene un presupuesto de 4 millones de euros.

Un parque de barrio que también es Patrimonio de la Humanidad

El Park Güell es uno de los pocos espacios de Barcelona que combina el uso cotidiano de un parque de proximidad con el reconocimiento de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Esa dualidad es precisamente la que este plan estratégico intenta preservar y reforzar: que el vecino del Carmel pueda bajar a pasear con el perro sin sentir que comparte el espacio únicamente con grupos de turistas, y que al mismo tiempo el conjunto arquitectónico siga siendo tratado con el cuidado que merece.

La apuesta por la sostenibilidad, la conectividad y la seguridad encaja además con otras transformaciones que Barcelona está impulsando en sus espacios públicos. Iniciativas como la renovación de plazas con refugios climáticos o la climatización sostenible de nuevos barrios responden a la misma lógica: adaptar la ciudad a los retos del siglo XXI sin renunciar al patrimonio ni al uso ciudadano del espacio público.

En un momento en que Barcelona debate con intensidad el impacto del turismo masivo, como refleja la subida de tasas a los cruceristas de paso corto, invertir en la calidad de uno de sus parques más visitados del mundo tiene también una lectura estratégica: si el Park Güell funciona mejor para quien vive cerca, también lo hará para quien viene de lejos. Y si otras plazas y espacios de la ciudad se renuevan con fondos públicos, el parque de Gaudí no podía quedarse atrás.