Desarrollo Urbano y Transporte

Sant Antoni da el paso definitivo: las calles Aldana y Parlament se transformarán con 5,1 millones de euros para ganar espacio, sombra y tranquilidad

El barrio de Sant Antoni está a punto de cerrar uno de los capítulos más ambiciosos de su transformación urbana reciente. El Ayuntamiento de Barcelona trabaja ya en los proyectos ejecutivos que permitirán convertir definitivamente los tramos finales de las calles Aldana y Parlament en espacios pensados para quien va a pie, con más verde, más sombra y menos conflicto entre coches, motos y peatones. La licitación de las obras está prevista para el segundo trimestre de 2027, y los trabajos arrancarían en 2028, con una duración estimada de nueve meses.

consolidación de la zona pacificada en Sant Antoni

Imagen virtual del tramo de la calle del Parlament entre las calles de Comte de Borrell y de Viladomat propiedad de @barcelona.cat

Qué significa esto para el vecino de Sant Antoni

En la práctica, el proyecto supone poner fin a años de soluciones provisionales. Desde hace tiempo, Sant Antoni convive con el llamado urbanismo táctico: jardineras de hormigón, pintura en el suelo y mobiliario temporal que rediseñan la calle sin transformarla de verdad. Esa etapa llegará a su fin cuando las obras de la fase 2 queden completadas. El resultado será un espacio público permanente, con materiales nobles y una distribución del espacio que no dejará lugar a la ambigüedad: la calle será, ante todo, de las personas.

Los tramos afectados son el extremo del carrer Parlament comprendido entre Viladomat y Calàbria, y el carrer Aldana, entre Comte Borrell y la Ronda de Sant Pau. La inversión total estimada asciende a 5,1 millones de euros.

Cómo quedará la calle

El diseño seguirá los mismos criterios que han guiado el resto de la intervención en el barrio, con algunas mejoras concretas aprendidas de otras pacificaciones recientes en la ciudad:

  • Plataforma única: desaparecerá el escalón entre acera y calzada. Todo el carrer quedará al mismo nivel, lo que facilita la movilidad a personas mayores, familias con cochecitos y personas con movilidad reducida.
  • Pavimento diferenciado: se usará el clásico panot barcelonés en las zonas exclusivamente peatonales, y granito en los espacios donde convivirán distintos tipos de tráfico. Así, el suelo mismo indica quién tiene preferencia.
  • Más árboles y vegetación: se incorporará una tercera línea de arbolado que aumentará la superficie de sombra, junto con parterres y alcorques que incrementarán la presencia del verde en el conjunto. En una ciudad que sufre cada verano temperaturas extremas, esto no es un detalle estético: es una medida de salud pública.
  • Logística ordenada: se delimitarán zonas específicas de carga y descarga para los comercios, uno de los puntos de fricción habituales en calles con alta actividad comercial como estas.

La fase 1, en marcha hasta mediados de 2027

Mientras se redactan los proyectos de la segunda fase, la primera ya está en plena ejecución desde junio de 2026. Los trabajos actuales afectan al carrer Comte Borrell, entre Manso y el Paral·lel, y al tramo del carrer Parlament comprendido entre Viladomat y la Ronda de Sant Pau. También se intervendrá en la futura plaza que nacerá en el cruce de Borrell con Parlament.

En esta fase se están renovando la red de riego y el alumbrado público, instalando nuevas zonas de juego infantil y mobiliario urbano, y plantando más árboles para ampliar la superficie sombreada. Estos trabajos se extenderán hasta junio de 2027, momento en que la segunda fase debería estar lista para comenzar sin apenas interrupción. El objetivo declarado del consistorio es evitar parones y minimizar el impacto sobre los vecinos y los negocios de la zona.

La superficie total afectada por la reforma en su conjunto ronda los 13.500 metros cuadrados.

Sant Antoni, dentro de una transformación más amplia del Eixample

La pacificación de Sant Antoni no es un proyecto aislado. Se enmarca en una oleada de intervenciones que está cambiando la fisonomía del Eixample y sus alrededores. La Avinguda Roma está en obras, el Parc Joan Miró tiene prevista una renovación profunda, y la Escola Industrial acogerá el proyecto La Industrial+, impulsado por la Diputació de Barcelona.

Es la misma lógica que está detrás de otras actuaciones en distintos puntos de la ciudad, como la renovación de la plaça del Poeta Boscà en la Barceloneta, que también incorpora refugios climáticos y mejoras de accesibilidad, o la segunda fase de reforma de la plaça de la Palmera en la Verneda, donde el pavimento se renueva por completo. Barcelona está apostando, barrio a barrio, por devolver la calle a sus habitantes.

En este contexto, la apuesta por Sant Antoni tiene también una dimensión simbólica. El barrio ha experimentado en la última década una intensa presión turística y comercial que ha tensado la convivencia en sus calles. La reivindicación del comercio de proximidad y el tejido de barrio está en el centro del debate sobre qué tipo de ciudad quiere ser Barcelona. Una calle más amable para el peatón es también una calle más favorable para el pequeño comerciante que depende del vecino de toda la vida.

Calendario resumido

  • Desde junio de 2026: obras en curso en Comte Borrell y Parlament (tramo Viladomat-Ronda de Sant Pau).
  • Hasta junio de 2027: finalización de la primera fase.
  • Segundo trimestre de 2027: licitación de las obras de la segunda fase (Aldana y extremos de Parlament).
  • 2028: inicio de los trabajos de la segunda fase, con una duración prevista de nueve meses.

Para quienes viven o trabajan en esta parte del Eixample, el horizonte es claro: en torno a 2029, Sant Antoni habrá completado una transformación que lleva años gestándose y que promete un espacio público más habitable, más verde y, sobre todo, más seguro para moverse a pie.