Desarrollo Urbano y Transporte

Arranca la gran transformación de Montjuïc: demolición y nueva vida para el recinto ferial de Barcelona

Las máquinas ya trabajan a pleno rendimiento en la ladera de Montjuïc. Esta semana han arrancado oficialmente las tareas de demolición que marcan el inicio real de la remodelación del recinto ferial de Barcelona, un proyecto que cambiará para siempre la fisonomía de uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad y que afectará de lleno a los vecinos de Poble Sec, la Font de la Guatlla y Hostafrancs.

El punto de partida es la instalación de una grúa de 200 toneladas con un brazo de hasta 60 metros, una de las más grandes de Europa, que ha comenzado a derribar el Palau 4 y el actual Palau de Congressos. En paralelo, se retiran las cubiertas de fibrocemento del Palau Alfons XIII y del antiguo Palau del Vestit. No se trata de derribo por derribo: todo el hormigón que se retire se reutilizará en la construcción de los nuevos edificios, una apuesta por la sostenibilidad que convierte este proyecto en un referente a nivel europeo.

El alcalde Jaume Collboni y la consejera de Economía de la Generalitat, Alícia Romero, presidenta de la sociedad Fira 2000, visitaron las obras este martes para comprobar el avance de los trabajos. Collboni habló de la tercera gran transformación de la montaña de Montjuïc y subrayó que el objetivo no es solo modernizar un espacio de negocios, sino coser el tejido urbano que históricamente ha separado estos barrios del resto de la ciudad.

Qué se construirá y qué significa para el barrio

El proyecto contempla tres grandes intervenciones que se desarrollarán de forma simultánea:

  • Un nuevo palacio multifuncional de 20.500 m² en dos plantas, diseñado por el arquitecto chileno Smiljan Radić, reciente ganador del Premio Pritzker, junto a Miquel Mariné, Beatriz Borque y Cesar Rueda. Será un edificio luminoso, con estructura metálica ligera y una pasarela ajardinada frente a la Avenida Maria Cristina. Las obras de demolición deben estar listas a finales de 2024 y la construcción concluirá en 2029.
  • Un nuevo Palau de Congressos en el interior del histórico Palau Alfons XIII, diseñado originalmente por el arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch. El proyecto, a cargo de Forgas Arquitectes y Archambac, respetará la estructura original e incorporará un patio-jardín de 6.670 m² y un gran auditorio para 2.025 personas. Las obras de construcción arrancarán en septiembre.
  • La transformación del Palau del Vestit, la fachada que da a la Plaza España, en un centro de innovación y actividad económica. El proyecto lo firman Bjarke Ingels Group y MIAS Arquitectura. Se conservará la columnata y la fachada diseñada por Josep Maria Jujol, y el nuevo edificio en forma de Z estará rodeado de jardines abiertos al público. Además, incluirá un equipamiento comunitario polivalente de 1.100 m², algo que celebrarán especialmente los vecinos de Font de la Guatlla y Hostafrancs, barrios que históricamente han carecido de espacios de uso vecinal.

Una inversión de 290 millones con impacto directo en la ciudad

La factura total de esta primera fase asciende a 290 millones de euros: 250 millones los aportará Fira 2000 SA para el nuevo palacio multifuncional y la rehabilitación del Alfons XIII, mientras que los 40 millones restantes correrán a cargo de Fira de Barcelona para el Palau del Vestit. La fecha límite para entregar los tres edificios es 2029, año en que se celebrará el centenario de la Exposición Internacional de 1929, el mismo evento que dio origen al recinto.

Más allá de los números, lo que quizás más interesa al ciudadano de a pie es el impacto urbanístico. La Avenida Maria Cristina dejará de ser un eje de paso para convertirse en una nueva rambla urbana transitable en sentido vertical y horizontal, lo que facilitará la conexión entre barrios hoy separados por la barrera que supone el recinto ferial. A ello se suman más de 6.000 m² de nuevas zonas verdes y, dentro del ámbito del antiguo recinto, 548 viviendas de protección oficial, un nuevo CAP y un polideportivo en lo que se denominará el nuevo Poble Sec.

Obras que no paralizarán la actividad ferial

Una de las claves del plan es la planificación por fases, que garantiza que la actividad ferial no se detenga en ningún momento. Mientras se construyen los nuevos edificios, los pabellones en uso seguirán operativos. Esto es especialmente relevante para una ciudad cuya economía depende en gran medida de los grandes eventos y congresos internacionales. De hecho, la consejera Romero destacó que esta apuesta refuerza el posicionamiento de Barcelona como destino de turismo de reuniones y congresos a nivel mundial, combinando innovación arquitectónica con tecnología de vanguardia.

Una segunda fase, prevista entre 2030 y 2035, abordará la reforma del Palau de les Comunicacions y el Palau de la Metal·lúrgia. Este distrito ferial reformado también conectará con otras intervenciones en marcha en la montaña, como los cambios que ya se están viviendo en Sants-Montjuïc a raíz de diferentes proyectos de mejora urbana.

Arquitectura de primer nivel mundial

No es habitual que un proyecto urbano reúna firmas de tanto peso internacional. Además del Premio Pritzker Smiljan Radić, el recinto contará con la firma del danés Bjarke Ingels, uno de los arquitectos más influyentes del momento, conocido por proyectos icónicos en todo el mundo. Esta apuesta por la arquitectura de autor busca que el recinto ferial de Montjuïc se convierta, por sí mismo, en un destino de visita, reforzando así la imagen de Barcelona como ciudad que combina patrimonio histórico y vanguardia. Si quieres conocer más sobre cómo la arquitectura está redefiniendo el espacio público en la ciudad, el ejemplo de Sant Martí muestra que este fenómeno va más allá de Montjuïc.

El cronómetro ya corre. En 2029, cuando Barcelona conmemore los cien años de su gran Exposición Internacional, la montaña de Montjuïc tendrá una cara completamente nueva. Y esta vez, a diferencia de lo que ocurrió en 1929, los vecinos de los barrios del entorno tendrán mucho más que contemplar desde fuera.