Desarrollo Urbano y Transporte

Pedralbes se transforma: el carrer Torrent de les Roses tendrá plataforma única y fibra óptica con una inversión de 3 millones de euros

El barrio de Pedralbes, uno de los rincones más tranquilos y residenciales del distrito de Les Corts, está a punto de vivir una transformación profunda en una de sus calles más características. La Comissió de Govern del Ayuntamiento de Barcelona ha dado luz verde al proyecto ejecutivo de remodelación del carrer Torrent de les Roses, en el tramo comprendido entre el carrer d’Ardena y el carrer de Joan d’Alòs. La actuación supone una inversión total de aproximadamente tres millones de euros y se ejecutará en dos fases a lo largo de los próximos años.

Pedralbes se transforma el carrer Torrent de les Roses

Una calle que lo recupera todo de una vez

Lo que el Ayuntamiento llama ‘renovación integral’ significa, en la práctica, que el carrer Torrent de les Roses no solo recibirá una capa nueva de asfalto: se intervendrá desde las entrañas hasta la fachada. La calle adoptará una sección en plataforma única —es decir, sin escalones ni bordillos que separen la calzada de la acera— en la mayor parte de su recorrido, lo que elimina barreras físicas para personas con movilidad reducida, personas mayores o familias con carritos.

Además, se renovarán las redes de servicios enterradas que discurren por el subsuelo y se construirá un nuevo colector de saneamiento, así como la rehabilitación de los tramos que lo necesiten. Para el vecino del barrio de la Mercè, esto se traduce en menos averías, menos obras de urgencia en el futuro y una calle que no vuelve a romperse a los pocos años de arreglada.

Adiós a los cables en las fachadas

Uno de los cambios más visibles para los residentes será la desaparición de los cables de telecomunicaciones que hoy cuelgan sobre fachadas y jardines privados. El proyecto contempla el soterramiento de todo el cableado aéreo mediante una nueva infraestructura canalizada que, además de limpiar estéticamente la calle, permitirá desplegar fibra óptica en el barrio. Un paso que muchos vecinos llevan años esperando y que, de paso, mejora la seguridad de las instalaciones y facilita las labores de mantenimiento futuras.

La circulación de vehículos de emergencia, camiones de recogida de residuos y servicios de mantenimiento quedará garantizada en todo momento, según especifica el proyecto. La superficie total de la actuación ronda los 4.051 metros cuadrados.

Dos fases para minimizar las molestias

Para reducir el impacto sobre la vida cotidiana del barrio, las obras se dividirán en dos etapas bien diferenciadas:

  • Fase 1: Tramo entre la plaça del Coll de Finestrelles y el carrer d’Ardena. Arrancará previsiblemente durante el primer trimestre de 2027, con un plazo de ejecución de unos seis meses y un presupuesto de alrededor de 1,1 millones de euros.
  • Fase 2: Tramo entre el carrer de Joan d’Alòs y la plaça del Coll de Finestrelles. Con un presupuesto aproximado de 1,9 millones de euros, se ejecutará en un momento posterior que el Ayuntamiento concretará más adelante.

Dividir la obra en dos etapas permite que los vecinos y comerciantes del entorno no vean cortado el acceso de forma total durante un período prolongado, una lección aprendida de intervenciones anteriores en la ciudad.

El Pla Endreça, detrás de la inversión

Esta actuación no surge de forma aislada. Se enmarca dentro del Pla de Manteniment Integral (PMI), una de las patas del llamado Pla Endreça, la hoja de ruta municipal que prevé invertir 435 millones de euros hasta 2028 para mantener, renovar y transformar el espacio público de Barcelona. De esa cifra global, 180 millones están gestionados directamente por los distritos, lo que refuerza el papel del barrio como eje central de la planificación.

En total, el Pla Endreça recoge cerca de 3.000 actuaciones en toda la ciudad. Barcelona lleva años apostando por mejorar su infraestructura verde y su espacio urbano; de hecho, la ciudad ha multiplicado por 3,5 su red de infraestructuras verdes para gestionar el agua de lluvia y reducir la temperatura en los barrios.

Les Corts, un distrito en plena renovación

El carrer Torrent de les Roses es solo una pieza de un mosaico de intervenciones que el distrito de Les Corts tiene en cartera. Entre las actuaciones más destacadas figuran la remodelación integral del carrer de Bordeus —entre la Travessera de les Corts y el carrer de Gelabert— y la pacificación del carrer d’Europa, entre los carrers del Doctor Ibáñez y de Gandesa, que busca reducir la velocidad del tráfico y devolver protagonismo al peatón.

El plan también incluye la renovación del alumbrado en los jardins de Pedralbes y el soterramiento de líneas eléctricas aéreas en la Travessera de les Corts, entre los carrers de l’Equador y de Numància, así como en el tramo del Comandant Benítez al Comte de Güell. A ello se suman la remodelación dels jardins de Bacardí y la mejora de la plaça de Prat de la Riba.

Se trata, en definitiva, de un distrito que está siendo repensado desde los cimientos, con intervenciones que combinan accesibilidad, sostenibilidad y calidad urbana. Un enfoque que comparte con otras zonas de la ciudad que también están siendo objeto de grandes transformaciones, como refleja la apuesta municipal por revitalizar el tejido de barrio ante los nuevos retos económicos y sociales.

Lo que cambia para el vecino

Más allá de los tecnicismos urbanísticos, la remodelación del carrer Torrent de les Roses tiene consecuencias concretas para quien vive o trabaja allí. Primero, una calle más segura y accesible, sin escalones que tropiecen ni cables que amenacen con caer. Segundo, menos cortes de luz o averías de telecomunicaciones, al quedar toda la infraestructura bajo tierra y en mejores condiciones. Tercero, la posibilidad real de contratar fibra óptica en un barrio donde la conectividad ha sido históricamente más limitada que en otras zonas de la ciudad.

Las molestias de la obra, inevitable peaje de cualquier mejora urbana de este calado, se verán compensadas por un resultado que, según los plazos previstos, debería estar visible en su primera fase antes de que acabe 2027. Pedralbes, uno de los barrios con mayor identidad propia de Barcelona, ganará así una calle a la altura de su entorno, justo cuando la ciudad se prepara para una temporada cargada de actividad, como demuestran iniciativas como la Mercè 2026, con cinco días de cultura sin fronteras, o la celebración del 125 aniversario del Tibidabo, que confirman el dinamismo de una ciudad en permanente construcción.