Desarrollo Urbano y Transporte

La Ronda de Dalt entra en una nueva fase de obras: un carril menos por sentido entre las salidas 5 y 6 durante tres semanas

Quien conduzca habitualmente por la Ronda de Dalt de Barcelona notará un cambio significativo a partir de este lunes 3 de agosto. El tramo comprendido entre las salidas 5 y 6 —a la altura del IES Vall d’Hebron y la avenida de Vallcarca— pierde un carril por cada sentido de circulación hasta el próximo 24 de agosto. En la práctica, eso significa pasar de tres a dos carriles disponibles en ese trayecto durante las tres semanas de mayor calor del verano.

La ronda de Dalt

¿Por qué se cierra ese carril ahora?

La razón es técnica pero se entiende fácilmente: las obras de cobertura de la Ronda de Dalt han completado una primera etapa importante. Esta semana quedará instalada la número 56 de las 101 piezas prefabricadas —llamadas prelosas— que formarán el techo del futuro túnel. Con esa primera mitad del puzzle encajada, los operarios deben ahora acometer una fase completamente diferente: tender el cableado eléctrico, instalar los sistemas de ventilación, la iluminación y los dispositivos de seguridad que cualquier túnel urbano necesita para funcionar.

Estas tareas de instalación requieren acceder de manera continua a la zona de obras, algo que resulta incompatible con mantener los tres carriles abiertos y con seguir practicando los cortes nocturnos que los vecinos han sufrido de domingo a jueves desde el pasado 20 de julio. El Ayuntamiento ha optado por una solución de compromiso: cerrar el carril lento en ambos sentidos durante el día, evitar así buena parte del montaje y desmontaje diario de la obra, y eliminar los cortes nocturnos —que finalizarán el 6 de agosto— para el resto del mes.

Habrá, eso sí, cuatro días de solape en los que coincidirán el carril cerrado y los últimos cortes nocturnos: los días 3, 4, 5 y 6 de agosto. Quien tenga que circular por la zona esos días deberá extremar la precaución tanto de día como en horario nocturno.

Qué está cambiando en este rincón de la ciudad

Para entender el alcance de lo que está ocurriendo conviene poner números encima de la mesa. El proyecto consiste en cubrir un tramo de 340 metros de la Ronda entre la avenida de Vallcarca y el Institut Vall d’Hebron, continuando los 200 metros que ya fueron techados entre ese mismo instituto y el Mercat de la Vall d’Hebron. Cuando todo esté acabado, habrá algo más de medio kilómetro de autopista urbana enterrada bajo un parque lineal.

Los barrios de Sant Genís dels Agudells y la Teixonera son los que más tienen que ganar. Décadas de ruido, contaminación y efecto barrera desaparecerán literalmente bajo el suelo para dejar paso a zonas verdes y espacio público. No es una promesa nueva: la transformación del entorno de Vallcarca lleva años siendo exigida por las asociaciones vecinales, y este proyecto es en buena medida la respuesta a esa presión ciudadana sostenida. De hecho, la zona ya ha visto algunos cambios recientes, como la inauguración de nuevas pistas deportivas bajo el viaducto de Vallcarca, señal de que la transformación del barrio avanza en varios frentes a la vez.

Una inversión de 32 millones de euros con fecha de entrega en 2027

El proyecto no es barato. Las obras de estructura —los muros, las columnas y las prelosas del techo— suponen una inversión de unos 12 millones de euros. A eso hay que añadir aproximadamente 20 millones más para todo lo relacionado con las instalaciones interiores del túnel y los acabados. La urbanización de la nueva superficie que quedará libre encima se está definiendo todavía en un proyecto separado, con su propio presupuesto.

Los plazos previstos sitúan el final de las obras de cobertura a finales de 2027. La última actuación será precisamente la colocación de las piezas que aún faltan del techo, una vez concluidas todas las instalaciones interiores. Los trabajos comenzaron en junio de 2024 con la construcción del muro central que sostiene esas piezas y con la ejecución de las salidas de emergencia del futuro túnel.

Consejos para moverse estos días

Para quienes necesiten circular por la zona durante estas tres semanas, conviene tener en cuenta algunos puntos prácticos:

  • Entre las salidas 5 y 6, solo dos carriles por sentido en lugar de tres, hasta el 24 de agosto.
  • Del 3 al 6 de agosto, posibles afectaciones también nocturnas por el solape con los últimos cortes programados.
  • A partir del 7 de agosto, sin cortes nocturnos previstos hasta nueva comunicación.
  • Se recomienda valorar rutas alternativas en horas punta, especialmente en los primeros días de adaptación al nuevo esquema viario.

Esta intervención en la Ronda de Dalt es una de las transformaciones urbanas más ambiciosas en marcha en la ciudad, comparable en escala de impacto vecinal a otras grandes actuaciones como la remodelación del recinto ferial de Montjuïc. En ambos casos, el objetivo es el mismo: recuperar para los ciudadanos espacios que durante décadas han estado dominados por grandes infraestructuras.

Para quienes sigan de cerca la movilidad en Barcelona, también resulta útil consultar las afectaciones en la red de metro, que este verano acumula varios frentes de actuación simultáneos. La ciudad avanza en sus grandes obras aprovechando el menor tráfico del período estival, pero eso no significa que el impacto para quien se queda sea menor.

En definitiva, tres semanas de incomodidad en la Ronda de Dalt son el precio visible de una transformación que, cuando concluya, cambiará de manera permanente la relación de dos barrios con una de las infraestructuras más ruidosas y contaminantes de la ciudad.