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Inteligencia artificial: el poder humano detrás de la tecnología revolucionaria

Una nueva generación de becarios y su visión de la IA

Albert Gimó, Belén Luengo, Gonzalo Plaza y Júlia Laguna son jóvenes brillantes. Estos cuatro estudiantes están entre los 100 que ganaron una beca de la Fundación ”la Caixa” para cursar posgrados en el extranjero. A pesar de sus dispares campos, que van desde la biomedicina hasta la ética aplicada, comparten una pasión: el desarrollo de una inteligencia artificial más humana que beneficie a todos.

IA al servicio de las personas

Albert Gimó y el ajuste humano de la IA

Albert siempre amó las matemáticas, pasión que lo llevó a estudiar un máster en Matemáticas, Visión y Aprendizaje en la Université Paris-Saclay, en Francia. Se preocupa por la alineación de los sistemas de IA con los valores humanos para evitar efectos adversos derivados de datos sesgados. Esto no es tarea fácil, ya que requiere traducir intuiciones humanas en métricas comprensibles para las máquinas.

Albert insiste en la importancia de ser consciente de los efectos de la tecnología. Aboga por la integración de saberes humanísticos. Es vital recordar que la IA, si bien poderosa, debe entender el impacto en la sociedad. La investigación debe reflejar tanto conocimientos técnicos como filosóficos.

Belén Luengo y la ética detrás de la tecnología

Para Belén, la tecnología es una ventana hacia la equidad gracias a su máster en Ética Aplicada en Duke University, en Estados Unidos. Su motivación nació de su experiencia personal con un hermano con discapacidad. Belén trabaja con la NeuroRights Foundation, protegiendo los derechos mentales ante las neurotecnologías.

Argumenta que la tecnología no es neutral, refleja nuestras prioridades y también puede ser peligrosa. Nos obliga a cuestionarnos constantemente sobre la sociedad que queremos construir y avanzar hacia una filosofía integrada en la tecnología.

Gonzalo Plaza y la IA humanizando la medicina

Desde sus estudios en ingeniería biomédica, Gonzalo ha soñado con mejorar la salud a través de la IA. Ahora, en la University College London, se enfoca en proyectos que integran modelos de IA en entornos clínicos, particularmente en neuroingeniería. Esta tecnología ayuda a detectar patrones en señales cerebrales, humanizando la medicina al liberar al médico de tareas repetitivas.

Gonzalo enfatiza que la IA debe apoyar, no reemplazar, el juicio clínico humano. Su preocupación recae en el uso inadecuado de datos en hospitales, ya que una IA de calidad demanda información ordenada para ser efectiva.

Júlia Laguna y el universo de posibilidades de la IA en astronomía

Júlia, siempre fascinada por el universo, se embarca en un doctorado en astronomía en la University of Cambridge. Trabaja con cantidades abrumadoras de datos generados por telescopios, donde la IA resulta indispensable para detectar patrones complejos.

Aunque Júlia valora la inteligencia artificial en su campo, también advierte sobre su entusiasmo desmedido. Aboga por modelos simples y comprensibles, ya que la confianza pública es crucial. Hasta ahora, el conocimiento compartido puede mejorar vidas en la Tierra tanto como el estudio del universo.

Comunidad y confianza: una visión compartida

La beca de la Fundación ”la Caixa” no es solo un apoyo económico para estos jóvenes. Albert, Júlia, Belén y Gonzalo ven esta oportunidad como un voto de confianza y un paso esencial para sus futuros. Además, han encontrado una red diversa de personas apasionadas que comparten su visión: una inteligencia artificial que avanza y cuida de la humanidad.

En un proceso riguroso, solo 100 de las 1045 solicitudes se convirtieron en becas. Desde 1982 hasta 2024, la Fundación ha invertido en el desarrollo de casi 4000 estudiantes, confiados en que esta nueva generación seguirá fomentando una IA al servicio del bienestar común.

¿Por qué estas historias son tan inspiradoras? Simplemente porque demuestran que el futuro de la tecnología no está solo en manos de máquinas, sino de humanos dedicados a hacer del mundo un lugar más interconectado y justo.