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Antoni Falgueras, el cellerer de cuatro generaciones, abre la Mercè 2026 con un pregón que reivindica el comercio de barrio

El Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona acogió este miércoles por la tarde uno de los momentos más esperados del calendario festivo de la ciudad: la lectura del pregón que da el pistoletazo de salida a las fiestas de La Mercè. Este año, el honor recayó en Antoni Falgueras, mestre cellerer y cuarta generación al frente del Celler de Gelida, una de las tiendas de vinos más antiguas y queridas de la ciudad, fundada en 1895 en el carrer del Vallespir. Le acompañó en el estrado su hija Meritxell Falgueras, sommelier y comunicadora, convirtiendo el acto en una reivindicación del legado familiar y del comercio de proximidad.

Pregón de La Mercè 2026

imagen de @barcelona.cat

La elección de los pregoneros no es casual. Barcelona celebra este 2026 su condición de Capital Europea del Comerç Local, y el Celler de Gelida encarna precisamente eso: una historia de más de ciento treinta años de oficio transmitido de generación en generación, de trato cercano con el cliente y de apuesta por los vinos catalanes en un mercado cada vez más globalizado. Para el barcelonés de a pie, el mensaje es claro: las tiendas de toda la vida tienen un valor que va más allá del precio por metro cuadrado.

Collboni reivindica una Mercè para todos los barrios

El alcalde Jaume Collboni presidió el acto y aprovechó el pregón para lanzar varios mensajes de calado. Primero, subrayó que la Mercè de este año llega a los diez distritos de la ciudad, una descentralización que convierte la fiesta major en algo más que un gran escenario en el centro. Para los vecinos de Sarrià, les Corts o Sant Andreu, eso significa poder disfrutar de actuaciones y espectáculos sin necesidad de desplazarse hasta el Born o la plaça de Catalunya.

Collboni también habló de vivienda con contundencia: Una ciudad no solo avanza cuando crece e innova, sino cuando ese progreso llega a todo el mundo. El alcalde vinculó la capitalidad de la arquitectura con la necesidad de garantizar que las casas del futuro sean asequibles, un debate que sigue siendo el más urgente para miles de familias barcelonesas. Barcelona y Nueva York trabajan juntas precisamente en este frente, buscando fórmulas para que vivir en una gran metrópolis no sea un privilegio.

El alcalde cerró su intervención brindando por la paz, en un guiño al 150 aniversario del nacimiento de Pau Casals, el músico catalán que se convirtió en símbolo universal de la reconciliación, y recordando los conflictos armados que siguen activos en distintos puntos del planeta.

Shanghai, primera ciudad asiática invitada a la Mercè

Una de las novedades más llamativas de esta edición es la presencia de Shanghai como ciudad convidada, la primera de Asia en ocupar ese rol en la historia de La Mercè. El vicealcalde de la ciudad china, Lu Shan, participó en el acto del pregón, cerrando así 25 años de vínculo institucional entre las dos metrópolis. Para los barceloneses, eso se traduce en propuestas culturales de raíz asiática repartidas por los escenarios de la ciudad durante los próximos días.

Cinco días de fiesta, 109 conciertos y 32 espacios

Del 23 al 27 de septiembre, Barcelona se convierte en un escenario abierto de dimensiones difíciles de abarcar de un solo vistazo. Estos son los números que definen la Mercè 2026:

  • 109 conciertos de géneros y procedencias muy diversas.
  • 55 actuaciones de cultura popular, con gigantes, castellers, bestiari y todo lo que define la fiesta catalana.
  • 180 funciones de artes de calle repartidas en 32 espacios.
  • Nuevos puntos incorporados al circuito: el parc de les Glòries, la plaça Comas de les Corts y la plaça de Sarrià, con propuestas familiares y espectáculos al aire libre.

La apuesta por la descentralización es uno de los ejes de esta edición. La fiesta ya no se concentra solo en el corazón del Eixample o el Barri Gòtic; se despliega por plazas y parques que en otras épocas quedaban al margen del programa oficial. Si tienes niños en casa, conviene saber que el Tibidabo abre gratis a los menores de 16 años durante estas fiestas, una oportunidad que pocas familias querrán perderse.

Un pregón con sabor a bodega centenaria

Antoni Falgueras nació en Barcelona en 1948 y lleva toda su vida entre barricas, etiquetas y catas. El Celler de Gelida que hoy regenta su hijo Ferran como gerente es mucho más que una tienda: es un testimonio vivo de cómo un negocio familiar puede sobrevivir a más de doce décadas de transformaciones urbanas, crisis económicas y cambios de hábitos. Que sea él quien abra las fiestas de la ciudad en el año en que Barcelona presume de ser capital del comercio local tiene una lógica poderosa.

Meritxell Falgueras, que comparte protagonismo en el pregón, representa el relevo generacional de ese legado: formada como sommelier y con una carrera consolidada en comunicación, es la cara más visible del proyecto familiar ante el gran público. Su presencia en el estrado del Saló de Cent refuerza la idea de que el comercio de proximidad tiene futuro cuando hay quien lo sabe contar.

Para quienes quieran aprovechar al máximo estos días sin sobresaltos, conviene revisar todo lo que el Ayuntamiento ha preparado en materia de seguridad y movilidad para la Mercè 2026. Y si la fiesta despierta el apetito por conocer mejor la Barcelona que cambia más allá del ruido, merece la pena echar un ojo a iniciativas como el fondo municipal para proteger las tiendas emblemáticas, que conecta directamente con el espíritu de este pregón.

La Mercè 2026 arranca, pues, con un discurso que mira hacia adentro: hacia los barrios, hacia los comercios de siempre, hacia la gente que hace ciudad cada día sin que nadie lo cuente en los titulares. Esa, al fin y al cabo, es la esencia de una fiesta mayor que lleva siglos siendo de todos.