Economia

Barcelona creará un fondo para comprar tiendas emblemáticas y evitar que el mercado se las lleve por delante

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha anunciado este jueves una de las medidas de política comercial más ambiciosas de los últimos años: la creación de un fondo municipal destinado a adquirir locales comerciales de interés estratégico o con un valor emblemático para la ciudad. En otras palabras, el Ayuntamiento quiere tener capacidad real para comprar aquellas tiendas, talleres o establecimientos que forman parte de la memoria colectiva de los barrios y que hoy corren el riesgo de desaparecer por la presión del mercado inmobiliario o por relevo generacional sin salida.

El anuncio se ha producido en el acto de inauguración del Fòrum Europeu de les Ciutats i el Comerç de Proximitat, celebrado en el Palau de Pedralbes en el marco de la Capitalitat Europea del Comerç Local que ostenta Barcelona durante 2026. Un escenario de peso para un mensaje contundente: la ciudad no piensa quedarse de brazos cruzados mientras desaparecen establecimientos que, según el propio Collboni, forman parte del alma de Barcelona.

Barcelona creará un fondo para comprar tiendas emblemáticas y evitar que el mercado se las lleve por delante

Qué significa el derecho de tanteo y retracto, y por qué importa al vecino

Junto al anuncio del fondo, Collboni ha revelado que Barcelona trabajará conjuntamente con la Generalitat de Catalunya para impulsar los cambios legales necesarios que permitan a los ayuntamientos ejercer el llamado derecho de tanteo y retracto sobre los locales comerciales. En lenguaje llano, esto significa que el Ayuntamiento tendría preferencia para comprar un local antes de que sea vendido a un tercero, o incluso para subrogarse en una compraventa ya cerrada si lo considera de interés público.

Hasta ahora, este mecanismo existe en el ámbito de la vivienda, donde varios municipios catalanes lo aplican para frenar la especulación residencial. Trasladarlo al mundo del comercio sería un paso inédito en España, y requiere modificar la legislación autonómica, de ahí la necesidad de que Ayuntamiento y Generalitat vayan de la mano. El conseller d’Empresa, Miquel Sàmper, estuvo presente en el acto, lo que apunta a que el diálogo institucional ya está en marcha.

Para el vecino de a pie, el impacto potencial es directo: significa que la droguería del barrio que lleva décadas en el mismo local, la librería de toda la vida o la ferretería que todo el mundo conoce podrían tener una segunda oportunidad si el propietario decide vender o el negocio familiar no encuentra continuidad. El fondo actuaría como red de seguridad para que esos espacios no acaben convertidos en franquicias o apartamentos turísticos.

Un sector que mueve más del 13% del PIB de Barcelona

Las cifras ayudan a entender la escala de lo que está en juego. El comercio local en Barcelona suma más de 60.000 establecimientos, genera empleo directo para más de 152.000 personas y aporta el 13,2% del PIB de la ciudad. Además, el 90,9% de los locales comerciales de la ciudad están activos, un dato que sitúa a Barcelona entre las metrópolis europeas con el tejido comercial más denso y vivo.

Estos números no son solo economía: son también cohesión social. El comercio de proximidad es el que activa las plazas, llena de vida las aceras en horario de mañana y mantiene vínculos entre generaciones en los barrios. Perderlo en favor de grandes operadores o de usos especulativos tiene un coste social que no aparece en ningún balance, pero que cualquier vecino reconoce cuando mira su calle y comprueba cuántas persianas bajadas hay donde antes había negocio.

Precisamente por ese potencial, el comercio figura como uno de los diez sectores estratégicos del plan Barcelona Impulsa, la hoja de ruta de promoción económica de la ciudad hasta 2035. Y es también el sector que ha valido a Barcelona el reconocimiento como primera Capital Europea del Comerç en la categoría de ciudades de más de 250.000 habitantes, por delante de Utrecht y Zaragoza. la apuesta municipal por el comercio de barrio no es nueva, pero con este anuncio da un salto cualitativo importante.

Más medidas dentro de la Capitalitat Europea del Comerç

El fondo y el derecho de tanteo se suman a un paquete más amplio de medidas que el Ayuntamiento ha puesto en marcha o tiene previstas durante este año de capitalidad. Entre las más relevantes:

  • Plan Estratègic de Comerç Local: una hoja de ruta sectorial que fijará objetivos y compromisos a medio plazo.
  • Plan Estratègic de Mercats 2036: ya presentado, recoge el compromiso de modernizar y fortalecer la red de mercados municipales.
  • Nuevo Observatori Local del Comerç: un sistema estandarizado de recogida de datos para comparar tendencias entre ciudades europeas y medir el impacto de las políticas públicas.
  • Bonus Consum: una iniciativa de apoyo al consumo en comercio local prevista para este otoño.
  • Nuevo sello de identidad: una distinción para los establecimientos que encarnan los valores del modelo comercial barcelonés, arraigado al territorio y comprometido con la ciudad.
  • Saló sectorial: un espacio expositivo para visibilizar oportunidades e innovación en el sector.

Durante los meses previos, la capitalidad ya ha dejado hitos concretos: la Fira de Comerç Local en la plaça de les Glòries coincidiendo con el Día de Europa, la presencia del comercio barcelonés en la salida del Tour de Francia desde la ciudad en julio, y las Jornades Barcelona Impulsa sobre comercio. También se han celebrado jornadas europeas de benchmarking de la Comisión Europea centradas en innovación, sostenibilidad y compromiso social del comercio.

Barcelona, escaparate europeo de un modelo alternativo

El Fòrum Europeu de les Ciutats i el Comerç de Proximitat, organizado por la Generalitat, ha reunido hoy en Pedralbes a representantes institucionales, expertos del sector y agentes de toda Europa. La presencia del vicepresidente del Parlamento Europeo, Javi López, y de la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López, da dimensión política a un debate que va mucho más allá de Barcelona.

La pregunta de fondo que recorre todo el foro es cómo pueden las ciudades proteger su tejido comercial local frente a la homogeneización que trae la digitalización, el comercio electrónico y la llegada de grandes operadores internacionales. Barcelona aspira a ser un modelo de respuesta a esa pregunta. Si el fondo y el derecho de tanteo se materializan, serán instrumentos pioneros en el Estado, y su impacto se notará barrio a barrio, tienda a tienda.

Mientras tanto, la ciudad sigue en plena efervescencia de su año de capitalidad, con eventos que van más allá del comercio. la Mercè 2026 se prepara para cinco días de cultura que llenarán la ciudad del 23 al 27 de septiembre, y propuestas como Tasta Nou Barris pone en el mapa gastronómico los restaurantes del distrito demuestran que la apuesta por los barrios y su economía local va mucho más allá de los grandes titulares. También iniciativas de impacto económico más amplio, como Barcelona aspira a liderar la economía de impacto en Europa, apuntan a una ciudad que quiere crecer sin perder lo que la hace singular.

La creación del fondo aún debe concretarse en dotación presupuestaria, criterios de selección de establecimientos y mecanismos de gestión. El Ayuntamiento ha anunciado que se hará en diálogo y colaboración con las entidades y representantes del sector, lo que abre un proceso de negociación que será determinante para saber qué tiendas podrán acogerse y en qué condiciones. Los detalles, pendientes. La voluntad política, declarada públicamente ante media Europa.