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Collboni inaugura ‘Moltes Mercès’, la exposición que convierte casi cinco décadas de carteles de la Mercè en memoria viva de Barcelona

Cuarenta y ocho carteles, cuarenta y ocho maneras de entender Barcelona

El patio del Museu Frederic Marès acoge desde este miércoles una exposición que no tiene precedentes en la historia de la Festa Major de Barcelona. Bajo el título ‘Moltes Mercès. Els cartells de la Festa Major de Barcelona’, la muestra reúne por primera vez los 48 carteles oficiales de la Mercè producidos durante el período democrático, desde el primero que se encargó en 1979 hasta el de la edición de 2026. El alcalde Jaume Collboni fue el encargado de inaugurarla y no escatimó en reconocimientos hacia los artistas que, año tras año, han dado imagen a la fiesta mayor de la ciudad.

Para quien vive en Barcelona, la propuesta va mucho más allá de una galería de imágenes bonitas. Cada uno de esos carteles es, en realidad, una fotografía de época: refleja cómo pensaba la ciudad en ese momento, qué le preocupaba, qué quería mostrar al mundo y, también, qué artistas y tendencias marcaban el pulso creativo del momento. Verlos todos juntos, de golpe, es como hojear un álbum familiar de casi cincuenta años.

imagen de @barcelona.cat

Un recorrido visual por la transformación de la ciudad

El itinerario de la exposición está pensado para que el visitante no se limite a contemplar imágenes, sino que perciba el relato que hay detrás de ellas. Los primeros carteles de la colección pertenecen a los años de recuperación del espacio público y de las tradiciones populares, cuando la democracia aún era reciente y las fiestas de barrio tenían una carga casi reivindicativa. Los más recientes, en cambio, reflejan una ciudad globalmente conectada, con un lenguaje visual mucho más contemporáneo e influenciado por corrientes internacionales.

Lo que hace singular a esta colección es que cada cartel nace de una interpretación artística libre. El Ayuntamiento no impone un estilo ni un mensaje concreto: convoca a un creador, le da libertad y espera el resultado. Eso ha permitido que, a lo largo de los años, artistas de disciplinas muy distintas —ilustradores, pintores, fotógrafos, diseñadores gráficos— hayan dejado su huella en la imagen de la Mercè. El resultado es una colección heterogénea y rica que, vista en su conjunto, funciona como un mapa de la evolución estética y cultural de Barcelona.

Puedes ampliar información sobre la programación festiva en nuestro reportaje sobre los cinco días de cultura de la Mercè 2026, que del 23 al 27 de septiembre convertirán la ciudad en un escenario abierto a todos.

Collboni: «Son parte del patrimonio y de nuestra memoria colectiva»

Durante el acto de inauguración, el alcalde Jaume Collboni subrayó el valor simbólico de la iniciativa. «Estos carteles ya forman parte del patrimonio de Barcelona y de nuestra memoria colectiva», afirmó. «Son una forma de explicarnos y de reflejarnos a través de las artes plásticas, con la voluntad de interpelar a la gente y hacer suya la fiesta mayor». Collboni también aprovechó para reconocer el trabajo de los creadores que nutren el ecosistema cultural de la ciudad, tanto los ya consolidados como los emergentes, y recordó que elegir el cartel de cada año es una de las decisiones más significativas que toma el Ayuntamiento en materia cultural.

La sede elegida para la muestra no es casual. El patio del Museu Frederic Marès aporta un marco histórico y patrimonial que dialoga perfectamente con el contenido de la exposición: un espacio vinculado a la colección y la memoria, abierto al barrio de Ciutat Vella, uno de los más densos y vivos de la ciudad.

Un libro para conservar el patrimonio gráfico

La exposición llega acompañada de una publicación editada por Barcelona Llibres, el sello editorial del Ayuntamiento de Barcelona, con el mismo título que la muestra. Se trata de la primera recopilación exhaustiva de todos los carteles oficiales de la Mercè y representa un paso importante para la conservación de este patrimonio gráfico que, hasta ahora, no había sido sistematizado en un único volumen.

El libro no es un simple catálogo de imágenes. Incluye textos del escritor y crítico cultural Julià Guillamon, quien construye a partir de los carteles una historia cultural de la Mercè y, por extensión, de la Barcelona contemporánea. Guillamon establece conexiones entre la producción artística de cada época, los cambios urbanísticos de la ciudad y las transformaciones sociales de las últimas décadas. De este modo, cada imagen queda contextualizada y adquiere una dimensión que va más allá de su función comunicativa original.

La publicación convierte una colección dispersa en un corpus coherente y accesible para investigadores, estudiantes, profesionales del diseño y cualquier ciudadano interesado en la historia visual de su ciudad. Es, en definitiva, una herramienta tanto para el disfrute como para el estudio.

Qué significa para el barcelonés de a pie

Más allá del valor histórico o académico, esta exposición ofrece algo muy concreto al vecino de Barcelona: la posibilidad de reconocerse en una colección de imágenes que han formado parte del paisaje urbano durante generaciones. Los carteles de la Mercè han decorado farolas, escaparates y vestíbulos de metro; han aparecido en periódicos y redes sociales; han presidido balcones y locales. Son piezas que muchos barceloneses han visto sin detenerse a mirarlas, y la exposición invita precisamente a eso: a pararse, a mirar y a descubrir qué hay detrás de cada elección estética.

La muestra es de entrada libre en el patio del Museu Frederic Marès, en el corazón del barrio Gótico, lo que la convierte en una propuesta perfectamente integrada en el programa cultural de la semana de la Mercè. Si tienes pensado acercarte a disfrutar de la fiesta mayor, dedicar unos minutos a este recorrido visual supone una manera diferente —y muy enriquecedora— de entender por qué Barcelona es como es.

Para conocer otras iniciativas culturales y de ciudad que están dando forma al Barcelona de hoy, puedes consultar también nuestra información sobre el futuro Museo del Transporte Público, otro proyecto que apuesta por preservar la memoria colectiva de la ciudad.