Vida ciudadana

La red de Puntos Lila de la Diputació de Barcelona llega este agosto a casi treinta municipios para combatir las actitudes machistas en espacios de ocio

El verano es tiempo de fiestas, conciertos y actividades al aire libre, pero también una época en la que los espacios de ocio pueden convertirse en escenarios de conductas sexistas o situaciones de acoso. Para hacer frente a esta realidad, la Diputació de Barcelona ha desplegado este mes de agosto su Xarxa Punts Liles en 29 municipios de la demarcación, llevando puntos de atención, información y prevención directamente a los entornos festivos donde la gente disfruta del tiempo libre.

Qué es un Punt Lila y para qué sirve

Un Punt Lila es, en términos sencillos, un espacio de atención en medio de una fiesta o evento público donde cualquier persona puede acudir si se siente incómoda, acosada o si ha sido testigo de una conducta machista. El objetivo no es únicamente actuar cuando ya ha ocurrido algo, sino también informar y sensibilizar a quienes pasan por allí, contribuyendo a que toda la comunidad identifique y rechace estas actitudes antes de que escalen.

Este recurso forma parte de la Xarxa de territoris lliures de violències masclistes, una iniciativa que la Diputació puso en marcha en 2021 como uno de sus veinte proyectos transformadores. La idea es clara: garantizar el derecho de todas las personas a vivir sin miedo en su entorno, empezando por los lugares donde la convivencia es más espontánea e informal, como las verbenas, los conciertos o los mercados de verano.

El calendario de agosto: quién tiene Punt Lila y cuándo

Durante la primera quincena del mes, el servicio estará presente en una amplia diversidad de poblaciones. El 1 de agosto arranca en Canet de Mar, Castellgalí, Sant Pere de Riudebitlles y la Llacuna. El día 2 le toca a Pacs del Penedès; el 7, a Argençola y Bigues i Riells del Fai; el 8 a Santa Susanna; el 12 a Moià. El 14 de agosto será un día especialmente intenso, con puntos activos en Gualba, Castellbell i el Vilar, Sant Quintí de Mediona, Prats de Rei, Torrelavit y Olost. El día 15 cierra esta primera fase con Ullastrell, Sant Martí Sesgueioles y el Bruc.

La segunda quincena no afloja el ritmo. El 16 es el turno de Capellades; el 20, de Navàs y Sant Antoni de Vilamajor; el 21 de Santa Maria d’Oló; el 22 de Vilobí del Penedès; el 23 de Torrelles de Foix; el 25 de Castellterçol; el 28 de Campins; el 29 de Figaró-Montmany y Vilassar de Dalt, y el mes se cierra el 30 en Vilafranca del Penedès, capital del Penedès y uno de los municipios con mayor tradición festiva de toda la comarca.

Un servicio que crece año tras año

Los datos avalan la apuesta de la Diputació. En 2025, un total de 165 municipios solicitaron el recurso, lo que supone un incremento del 10% respecto al año anterior. A lo largo de ese ejercicio se instalaron 89 puntos lila en espacios festivos, con una participación directa de más de 6.100 personas. La mayoría de las intervenciones fueron de carácter preventivo e informativo, lo que confirma que la herramienta funciona principalmente como un instrumento de concienciación colectiva antes que como servicio de crisis.

Además, 21 municipios impulsaron en 2025 la creación o ampliación de su propia red local estable de Punts Lila, integrando establecimientos y equipamientos tanto públicos como privados, desde comercios hasta instalaciones deportivas o centros de salud. Este modelo busca que la prevención no quede reservada a los días de fiesta, sino que forme parte del tejido cotidiano de cada pueblo y ciudad. En 2026, este programa de redes locales estables se está desplegando en 25 municipios de la demarcación.

Las furgonetas que también son puntos de escucha

Además de los puntos físicos en eventos, la Diputació ha integrado la función de sensibilización en las Unidades Móviles de Información al Consumidor (UMIC), vehículos que recorren los 224 municipios que no disponen de servicio propio de atención al consumidor. Estas furgonetas actúan también como Antenas Lila: espacios de confianza donde cualquier mujer puede ser escuchada y, si es necesario, derivada a servicios especializados.

Este agosto, las UMIC visitarán El Pont de Vilomara i Rocafort el 6; Navarcles el 7; Berga el 12; Sant Vicenç de Castellet el 21; y Avià, Casserres y Torrelles de Llobregat el 26. Una red discreta pero constante que llega donde otros recursos no alcanzan.

El marco global: igualdad de género como objetivo irrenunciable

La Xarxa Punts Liles se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, concretamente el ODS 5 de igualdad de género y el ODS 10 de reducción de las desigualdades, compromisos que la Diputació de Barcelona ha asumido como guía de su acción de apoyo a los gobiernos locales. No es un programa aislado, sino parte de una estrategia más amplia que combina la presencia en el territorio con el fortalecimiento institucional de los ayuntamientos.

En un verano en el que las noches de ocio se multiplican, los espectáculos y actividades al aire libre llenan la agenda de toda la provincia, contar con estos puntos de atención supone una garantía adicional para que nadie tenga que renunciar a disfrutar de su municipio por temor a situaciones de acoso o violencia. La iniciativa también conecta con el trabajo que se desarrolla en otros ámbitos del territorio, como el sector de la hostelería y el ocio nocturno del Garraf, espacios donde la formación del personal en prevención del acoso resulta cada vez más relevante.

La apuesta de la Diputació viene a demostrar que la seguridad en los espacios públicos no depende solo de la policía o de los protocolos de emergencia, sino también de la conciencia colectiva que se construye cuando una comunidad decide, colectivamente, no mirar hacia otro lado. Para quienes quieran saber más sobre cómo la institución provincial apoya a los municipios en este y otros ámbitos, la Diputació también trabaja en mejoras de conectividad y servicios locales que acercan los recursos públicos a cada vecino, independientemente del tamaño de su municipio.

En definitiva, los Punts Liles no son solo una carpa o una mesa en medio de una fiesta mayor. Son la señal visible de que ese pueblo ha decidido tomarse en serio la seguridad de todas las personas que lo habitan y lo visitan. Y este agosto, casi treinta municipios de la provincia de Barcelona estarán enviando ese mensaje con claridad.