Vida ciudadana

El nuevo CEM La Sagrera abre a pleno rendimiento en Sant Andreu con 7.000 abonados en pocos días

El distrito de Sant Andreu estrena equipamiento deportivo de primera línea. El nuevo Centre Esportiu Municipal La Sagrera, ubicado en el carrer de Bonaventura Gispert 37-47, lleva ya unos días funcionando a pleno rendimiento y la respuesta de los vecinos ha sido contundente: más de 7.000 personas ya se han abonado, una cifra que convierte este estreno en uno de los más exitosos de la red municipal de instalaciones deportivas de Barcelona.

El nuevo CEM La Sagrera abre a pleno rendimiento en Sant Andreu con 7.000 abonados en pocos días

Un equipamiento que lleva meses abriéndose por fases

La apertura no fue de golpe. Las piscinas descubiertas echaron a andar el pasado 15 de agosto, justo a tiempo para aprovechar el verano, mientras que el resto de instalaciones abrió sus puertas el 1 de octubre. Desde ese momento, el centro opera con toda su oferta activa. En total, el nuevo equipamiento ocupa cerca de 4.000 metros cuadrados distribuidos en planta baja, dos plantas superiores y un sótano, y alberga cuatro salas de actividades dirigidas con 430 metros cuadrados, una sala de musculación de más de 485 metros cuadrados, dos pistas de pádel, un solárium de 1.000 metros cuadrados y las dos piscinas exteriores ya mencionadas.

Para el vecino de Sant Andreu, lo que esto significa en la práctica es disponer de un espacio polivalente donde hacer desde spinning o tonificación hasta clases de baile, pasando por el entrenamiento libre en máquinas o el chapuzón en piscina. Y todo ello a un par de minutos a pie del antiguo CEM Sant Andreu, en el carrer de Santa Coloma, con el que ahora comparte gestión integrada bajo la denominación conjunta CEM Sant Andreu-La Sagrera.

13 millones de inversión y criterios de sostenibilidad avanzados

El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Institut Barcelona Esports, ha destinado 13 millones de euros a la construcción de esta nueva instalación. No se trata solo de metros cuadrados nuevos: el edificio se ha diseñado con criterios de eficiencia energética que incluyen paneles fotovoltaicos integrados en la fachada, sistemas de aerotermia para recuperar energía, aprovechamiento del calor residual y medidas de ahorro hídrico. El conjunto aspira a obtener la certificación LEED, que es el sello internacional de referencia en construcción sostenible, algo que en lenguaje llano significa que el edificio consume menos energía, contamina menos y gestiona mejor el agua que un centro deportivo convencional.

Esta apuesta por la sostenibilidad conecta con otras inversiones recientes de la ciudad, como la renovación de los campos de la Teixonera y la Foixarda o la ampliación de infraestructuras climáticas como la nueva Central Bogatell, que demuestran que la descarbonización del equipamiento público está siendo un eje transversal en las obras municipales.

Más de 7.000 abonados: el barrio responde

El dato más llamativo es el del número de abonados. En apenas unos días desde la apertura completa, el CEM La Sagrera ha sumado más de 7.000 personas inscritas. De ese total, alrededor de 1.000 proceden del antiguo CEM Sant Andreu, que ya contaba con su propia base de usuarios, mientras que el resto son nuevos abonados que se incorporan por primera vez a la red deportiva municipal. Entre ambas instalaciones, el complejo integrado suma ya 8.000 abonados en total.

Para ponerlo en perspectiva: la red municipal de Barcelona cuenta con 41 Centros Deportivos Municipales y 83 Instalaciones Especializadas. El nuevo CEM se suma a esa red como una pieza relevante para el norte de la ciudad, un área que históricamente ha tenido menos oferta deportiva pública que otros distritos. La instalación también refuerza la oferta para el Club Natació Sant Andreu, ya que dispone de una piscina de 25 por 16,5 metros con carriles de entrenamiento para uso tanto del club como del público general.

150 horas semanales de actividades dirigidas

La programación del centro ofrece alrededor de 30 actividades dirigidas de lunes a viernes, lo que suma hasta 150 horas semanales de clases. La oferta está pensada para distintos perfiles: desde quienes buscan mejorar la resistencia cardiovascular hasta quienes prefieren clases de baile, pasando por rutinas de tonificación muscular. El espacio infantil también está cubierto, ya que una de las zonas polivalentes se habilitará como ludoteca y sala de actividades para niños y jóvenes.

Este tipo de apuesta por el deporte accesible en el barrio tiene un impacto directo en la calidad de vida cotidiana. No hace falta cruzar la ciudad para encontrar una buena instalación: el equipamiento está pensado para que el vecino de Sant Andreu, La Sagrera o el Bon Pastor tenga una opción competitiva a pocos minutos de casa. En ese sentido, la apertura del CEM La Sagrera es una buena noticia no solo para los amantes del deporte, sino también para quienes buscan espacios públicos de calidad en el barrio, algo que, como recordó la multitudinaria Fiesta del Fitness de este año en Montjuïc, demuestra que el interés ciudadano por el ejercicio físico no para de crecer.

El complejo también se enmarca en un momento de transformación más amplia del distrito de Sant Andreu, donde otras actuaciones municipales, como la instalación de sensores inteligentes en el carrer Gran de Sant Andreu, apuntan a un barrio en proceso de modernización sostenida.