Vida ciudadana

Barcelona instalará casi 100 nuevas cámaras de vigilancia en el Born, los Búnquers del Carmel, el Anell Olímpic, el Parc de Pegaso y los Encants antes de que acabe 2026

El Ayuntamiento de Barcelona da un paso significativo en su apuesta por la seguridad ciudadana con la inminente instalación de casi un centenar de cámaras en cinco de los espacios públicos más concurridos de la ciudad. El Born, los Búnquers del Carmel, el Anell Olímpic, el Parc de Pegaso y la zona de la Fira de Bellcaire —conocida popularmente como els Encants— serán los próximos puntos de la ciudad en integrarse a la red municipal de videovigilancia antes de que finalice el año.

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Qué se instala y dónde

El reparto de los nuevos dispositivos queda distribuido de la siguiente manera: 9 cámaras en el Passeig del Born, 11 en los Búnquers del Carmel, 30 en el Anell Olímpic, 19 en el Parc de Pegaso y 30 en el entorno de la Fira de Bellcaire y Fort Pienc. Todos estos enclaves comparten una característica común: son puntos de gran afluencia de personas, tanto de residentes como de visitantes, y han sido identificados por los servicios policiales como zonas con necesidades específicas de seguridad y convivencia.

Para el vecino que pasea cada tarde por el Born o sube los fines de semana a los búnquers a contemplar las vistas, el cambio más visible será la presencia de estos dispositivos en postes y fachadas. Su función es doble: disuadir conductas delictivas o incívicas en el momento en que se producen y facilitar la investigación policial cuando ocurre algún incidente grave.

Un plan que ya está en marcha

Las nuevas instalaciones forman parte de las fases 2 y 3 del Plan de Videovigilancia municipal, un proyecto que arrancó con la puesta en marcha de 26 cámaras en la plaça de Catalunya y el Front Marítim. A esas primeras unidades se suman ahora las 6 que se están colocando en la Avinguda de la Catedral y las 20 previstas para la plaça Reial, cuyas obras acaban de comenzar. También está planificada la renovación del sistema del propio edificio del Ayuntamiento y la instalación de 21 nuevas cámaras en la Rambla del Raval, con obras civiles previstas para septiembre.

Con las 26 cámaras ya operativas en Catalunya y el litoral, la ciudad cuenta hoy con 186 dispositivos activos. El objetivo final del plan es llegar a 500 nuevas cámaras repartidas en 34 espacios de todos los distritos antes de 2027, lo que situaría el total acumulado en 660 unidades. En términos de cobertura, la superficie videovigilada representará aproximadamente el 5,16% del espacio público de la ciudad una vez completadas las cuatro fases.

También llegan cámaras a Nou Barris y el Eixample

Paralelamente, el consistorio ya cuenta con el informe favorable de la Comissió de Control de Dispositius de Videovigilància de Catalunya para instalar cámaras en el Parc de la Guineueta, la plaça d’Àngel Pestaña y la plaça Roja, en Nou Barris, así como en la plaça Universitat, en el Eixample. En estos casos, el Ayuntamiento aguarda aún la resolución definitiva de la Dirección General de Administración de Seguridad del Departamento de Interior de la Generalitat para poder avanzar con los proyectos. Se espera que estén instaladas antes de 2027.

Sin reconocimiento facial ni inteligencia artificial

Uno de los aspectos que más preocupa a la ciudadanía cuando se habla de videovigilancia es el uso de tecnologías intrusivas. El Ayuntamiento ha querido dejar claro que el sistema desplegado no incorpora reconocimiento facial ni ningún tipo de identificación basada en inteligencia artificial. Las grabaciones se gestionan bajo la normativa vigente de protección de datos y videovigilancia policial, y cada instalación requiere autorización específica de la Generalitat, siguiendo los principios de necesidad, proporcionalidad y mínima intromisión en la vida privada.

La supervisión corre a cargo de la Comissió de Control de Dispositius de Videovigilància de Catalunya, un organismo independiente que vela por que el despliegue se ajuste a la legalidad y respete los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Más que cámaras: una estrategia de seguridad integral

La videovigilancia es solo una pieza de un enfoque más amplio que el Ayuntamiento está impulsando en materia de seguridad urbana. Entre las medidas complementarias destacan el incremento progresivo de efectivos de la Guàrdia Urbana, el Pla de Visibilitat para reforzar la presencia policial en la calle, la puesta en marcha de una Oficina adscrita a la Fiscalía —pionera en el Estado— para combatir la multireincidencia y proteger a las víctimas, el Pla Druida contra el tráfico y consumo de drogas en el espacio público, y la nueva Ordenança de Convivència, que actualiza las herramientas municipales para frenar el incivismo.

Esta combinación de tecnología, presencia policial y nuevas normativas busca que espacios tan emblemáticos como los grandes recintos de la ciudad sean más seguros para quienes los frecuentan cada día, sin renunciar a las garantías que protegen la privacidad de las personas.

Para quienes se preguntan qué significa todo esto en la práctica: pasear de noche por el Born, subir a los búnquers o acercarse a los Encants a buscar una ganga implicará, en pocos meses, moverse por espacios donde las cámaras actuarán como un elemento disuasorio visible. El reto del Ayuntamiento es que esa presencia tecnológica se perciba como una garantía y no como una amenaza, un equilibrio que los responsables municipales deberán demostrar en el día a día de la gestión de estas imágenes.

El despliegue se enmarca, además, en una Barcelona que afronta retos urbanos de gran calado, desde la presión sobre la vivienda hasta la gestión de una afluencia turística sin precedentes, lo que convierte la seguridad en el espacio público en una prioridad política de primer orden. La ciudad también trabaja en otros frentes de innovación, como muestra el hecho de que Barcelona impulsa la inteligencia artificial en la gestión urbanística, aunque siempre con cortafuegos claros cuando se trata de vigilancia ciudadana.

Con casi 100 nuevas cámaras a punto de instalarse y un horizonte de 660 dispositivos para 2027, Barcelona acelera la construcción de una red de seguridad que, según el consistorio, llegará a todos los barrios sin excepción y sin perder de vista los derechos de quienes viven y transitan por sus calles.